| CURSO
ANUAL DE COACHING ORGANIZADO POR EL SAN ISIDRO CLUB |
|
SEGURIDAD
DEPORTIVA |
Realizado
sobre la base de datos publicados por la Escuela Americana
de Medicina del Deporte, compendiados, clasificados
y adaptados por el Dr. Alejandro Vilches *. Revisión
y corrección: Dr. Roberto Houssay. Abril
de 2001.
Gentileza
de Rafael Maratea
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1.
INTRODUCCION
Desde los Juegos Olímpicos
de Roma de 1960, en los que la televisión mostró
por primera vez en directo los logros deportivos de los participantes,
cada vez ha sido mayor el interés en todo el mundo
por el deporte y el número de practicantes ha experimentado
un constante aumento hasta el día de hoy.
De este modo, el deporte
representa actualmente una actividad social y cultural de
primer orden, en la que se ven implicados millones de personas
en todo el mundo ya sea, como deportistas o formando parte
de los elementos que rodean al deporte y configuran su estructura
moderna.
Así, el deportista
se encuentra actualmente acompañado en su labor por
entrenadores, referees, directivos, médicos, etcétera;
que deben afrontar en su labor cotidiana una responsabilidad
compartida: velar por la salud del deportista.
En las siguientes líneas
analizaremos los parámetros fundamentales que estructuran
el entorno del deportista, para así poner de manifiesto
cómo la prevención de las lesiones deportivas
implica a todos aquellos que de una u otra forma desarrollan
su actividad en el mundo del deporte.
2.
EL DEPORTISTA
DEPORTISTA: Persona que por
afición o profesionalmente, practica algún
deporte.
El deportista es el primer responsable
de su salud.
Si bien esta frase puede
parecer evidente a simple vista, encierra tras de sí
una reflexión imprescindible: el deportista debe ser
la primera persona en esforzarse por practicar deporte con
seguridad, procurando evitar factores de riesgo cuando está
realizando práctica activa y cuando no la realiza.
En consecuencia, la premisa
básica en la práctica del deporte en condiciones
de seguridad debe ser una correcta formación que ofrezca
a todos los individuos, desde edades tempranas, los conocimientos
básicos sobre la actividad deportiva.
Sobre esta base de conocimientos
teórico-prácticos, habrá de ser cada
individuo el que decida, con el asesoramiento adecuado, su
interés por la práctica de algún deporte,
asumiendo de esta manera, algunas normas de vida imprescindibles
para la práctica deportiva habitual: evitar hábitos
tóxicos, como el alcohol y el tabaco, respetar los
períodos de descanso, y aceptar ciertas pautas dietéticas.
Estos, son elementos imprescindibles para poder mejorar
las condiciones de seguridad a la hora de practicar deporte.
3. MATERIAL,
EQUIPAMIENTO INDIVIDUAL Y PROTECCIONES
Entre los aspectos más
relacionados con la prevención de lesiones deportivas,
se encuentran los relativos al material, al equipamiento deportivo
individual y a las protecciones que emplea el deportista durante
su actividad.
Aludiremos brevemente
a las condiciones básicas que deben observarse a la
hora de seleccionar estos elementos.
Respecto a la indumentaria,
en general deberá proporcionar una adecuada absorción
del sudor (siendo preferibles los tejidos de algodón),
sin elementos que puedan provocar lesiones por fricción
(costuras).
El calzado deportivo debe
ofrecer absorción del impacto y adherencia adecuados
y aunar estabilidad y movilidad articular, para conseguir
una óptima interacción calzado-superficie.
En el año 1991,
la venta de calzado deportivo en todo el mundo generó
más de once billones de dólares; esta cifra
pone de manifiesto la importancia que el mercado otorga a
esta faceta del equipamiento deportivo, y al mismo tiempo
revela la gran variedad de marcas y modelos existentes, debiendo
cada deportista escoger aquel diseño que mejor se adapte
a su especialidad, a la superficie en que se
practica y a sus características personales
(peso corporal, tipo de horma, etcétera).
Los avances tecnológicos
brindan al deportista cada vez mejores materiales y diseños
en la fabricación del equipamiento empleado en la actividad
deportiva; de ésta manera, el deportista tiene a su
alcance infinidad de variedades respecto al equipamiento deportivo
individual (es decir, propio y particular de cada deportista),
debiendo seleccionar aquel que pueda proporcionarle a
la vez, mejores rendimientos y mayor seguridad
en su actividad.
Queremos resaltar que
la doble vertiente de rendimiento óptimo y de seguridad
que mencionamos especialmente, pueden contribuir a la prevención
de la lesión deportiva con pequeñas modificaciones
en el equipamiento individual.
Un aspecto primordial
en el tema de la prevención de las lesiones deportivas,
es el empleo de las protecciones específicamente diseñadas,
correctamente homologadas y reglamentadas para cada deporte.
Debería ser absolutamente obligatorio el empleo de
las protecciones (protectores bucales,
vendajes, canilleras, peto torácico, etcétera)
durante el entrenamiento y la competición.
4. EL ENTRENAMIENTO
En la estructura actual
del deporte, el deportista se encuentra acompañado
y tutelado en su progresión por el entrenador ó
técnico deportivo, que adquiere así un papel
protagonista en la prevención de las lesiones deportivas.
El entrenador ha de ser
el máximo conocedor de la respuesta que el organismo
experimenta ante las cargas de trabajo físico, por
lo que debe ser estrictamente respetuoso con los principios
básicos que deben regir cualquier modelo de entrenamiento
que desee realizar para alcanzar los mejores resultados.
Así, desde el punto
de vista de la medicina deportiva, los hechos básicos
que cimentarán un entrenamiento realizado con garantías
para la salud del deportista serán los siguientes:
-
Cargas progresivas, permitiendo
al organismo la asimilación del trabajo realizado,
para evitar problemas de sobreentrenamiento o lesiones
por sobrecarga o fatiga.
-
Periodicidad adecuada, respetando
al máximo los períodos de descanso, necesarios
para permitir al organismo pausas regenerativas.
-
Individualización del entrenamiento,
entendiendo que cada deportista presenta cualidades propias
que le permiten asumir determinadas cargas de trabajo,
diferentes a las que pueden aceptar otros miembros del
grupo.
Aparte de éstas
tres premisas fundamentales, el entrenamiento con garantías
de salud para el deportista, se apoyará en un entrenamiento
genérico, que desarrolle todas las capacidades físicas
básicas del deportista, y un entrenamiento específico
de las cualidades físicas más empleadas en el
deporte practicado.
En este último
aspecto, la labor del entrenador es fundamental para proporcionar
a sus deportistas una técnica adecuada en la realización
del gesto deportivo, principalmente en los deportistas
jóvenes, que se encuentran en fase de elaboración
de esquemas y patrones motores, que servirán de base
para su futura práctica deportiva con garantía
de un buen rendimiento y evitando las lesiones.
Mención especial merece la realización
en cada unidad de entrenamiento de un calentamiento adecuado,
que incluya siempre la realización de ejercicios de
amplitud articular de la musculatura agonista y antagonista
de todas las articulaciones (elongación), principalmente
de aquellas más implicadas en el gesto deportivo, correctamente
ejecutados en cuanto a posición, puesta en tensión,
relajación, duración, etcétera.
Finalizaremos éste
apartado mencionando la transcendente labor del entrenador
en la preparación psicológica del deportista:
de la relación que exista entre ambos emergerá
una actitud positiva del mismo a la hora de afrontar entrenamientos
y competiciones, con un nivel adecuado de estabilidad emocional
y de control de la ansiedad, que evitará modificaciones
del estado de atención que pueden tener efectos adversos
y predisponer a la lesión.
5. LAS INSTALACIONES
DEPORTIVAS
El medio en que se desenvuelve
el deportista, representa otro factor capital en la génesis
de las lesiones deportivas, por lo tanto, debemos tenerlo
en consideración a la hora de realizar una valoración
crítica de las medidas eficaces en la prevención
de los accidentes deportivos, desde las entidades responsables
de la selección de las instalaciones deportivas (Clubes,
Uniones, Federaciones, etcétera).
Nos limitaremos a mencionar
aquellos aspectos que entendemos son de mayor importancia
desde el punto de vista de la prevención de las lesiones
o accidentes deportivos, como son:
A. Superficies:
en los campos de juego, deberán observarse principalmente
la buena conservación, sin zonas que alteren la regularidad
de la superficie; se observará su estado previamente
al desarrollo de entrenamientos y competiciones.
B. Iluminación: debe
ser suficiente pero no excesiva, para evitar deslumbramientos;
las fuentes de luz artificial deben estar protegidas para
evitar su rotura en caso de impactos.
C. Perímetro
e interior del campo de juego: evitar estructuras
que pudieran lastimar en caso de impacto (emplear protecciones);
evitar elementos fijos que sobresalgan de los límites,
asegurar una distancia suficiente hasta donde están
ubicados los ocasionales espectadores.
D. Equipamiento colectivo:
deberá cumplir con las normas habituales de fabricación,
almacenarse en buenas condiciones de conservación y
revisarse periódicamente para evitar su deterioro (máquinas
de musculación, aparatos de gimnasia, escudos, etcétera).
E. Vestuarios:
deben cumplir con las medidas adecuadas de limpieza e higiene.
F. Área
sanitaria: deberá existir una zona (consultorio,
enfermería) suficientemente equipada, para poder realizar
la asistencia médica urgente a los deportistas lesionados
y que esté ubicada en las proximidades de la zona de
práctica deportiva.
Un último aspecto
de capital importancia en la valoración de las instalaciones
deportivas es la facilidad de traslado de los deportistas
lesionados, ya que en algunas ocasiones, y especialmente en
las lesiones de mayor gravedad, el retraso en el traslado
puede suponer el agravamiento de las lesiones.
Por ello, deben estudiarse
vías de evacuación adecuadas, libres de obstáculos
(escaleras, puertas cerradas, etc.), desde la zona de la práctica
deportiva hasta la zona de asistencia sanitaria y de ubicación
de los medios de transporte (ambulancias, etc.), que trasladarán
al deportista lesionado hasta el centro de tratamiento especializado.
6. EL REGLAMENTO
Para conseguir una práctica
deportiva segura, resulta fundamental la elaboración
de reglamentos que contemplen los aspectos preventivos
frente a los accidentes deportivos, así como la
correcta puesta en práctica de las normas de seguridad
que se establezcan, de acuerdo con las pautas reglamentarias
internacionales.
Si bien la elaboración
de los reglamentos es una labor multidisciplinar (incluyendo
a los Servicios Médicos propios) en el ámbito
de las Federaciones Deportivas , son fundamentalmente los
referees los encargados de velar por el estricto cumplimiento
de las normas establecidas, especialmente en lo que se refiere
a la protección de la integridad de los deportistas.
No obstante, es evidente
que el conocimiento exacto de todos los aspectos del reglamento
por parte del deportista y todos los que le rodean, es imprescindible
para la práctica del deporte seguro.
Así, se tienen
en cuenta en la elaboración de los reglamentos aspectos
como:
-
Aspectos
técnicos permitidos y prohibidos (por
ejemplo, jugar de pie y no desde el suelo, prohibición
y duro castigo del tackle alto, etcétera).
7. EL EQUIPO
MEDICO
Con la progresiva especialización
y tecnificación de la práctica deportiva el
número de personas que pueden componer el equipo médico
que rodea al deportista se ha multiplicado: masajistas, fisioterapeutas,
psicólogos, fisiólogos y otros médicos
especialistas (en medicina del deporte, rehabilitación,
traumatología, etcétera), cuidan la salud del
deportista, en los aspectos de prevención y tratamiento
de las distintas patologías que este puede padecer.
Los aspectos preventivos
asientan sobre una adecuada formación del deportista
en los aspectos teóricos de las cuestiones médicas
que le rodean; así, conocimientos básicos sobre
nutrición e hidratación, sustancias dopantes,
etc. son imprescindibles para la práctica segura del
deporte.
Esta reflexión
acerca de la adecuada orientación de los deportistas
jóvenes, entronca directamente con otro aspecto fundamental
en la prevención de las lesiones deportivas, como es,
la realización de reconocimientos médicos
de aptitud para el deporte.
Pese a todas las medidas
anteriores, resulta imposible garantizar de forma absoluta
la seguridad del deportista; por ello, mencionaremos aquí
dos aspectos fundamentales para un correcto tratamiento de
la lesión, una vez que ha hecho su aparición:
A. Inicio precoz del tratamiento:
si bien las lesiones pueden presentarse de forma aguda (fracturas,
luxaciones) o de forma progresiva (lesiones por sobrecarga),
en ambos casos es fundamental la instauración del tratamiento
de forma precoz, ya que la demora puede conducir a severas
complicaciones o a la cronificación de las lesiones.
B. Recuperación
completa: generalmente, el deportista busca la reincorporación
temprana a su práctica deportiva habitual, lo que puede
provocar precipitaciones que únicamente conducen a
la cronificación de la lesión o a una sucesión
de recaídas; por lo tanto, sólo deberá
reiniciarse la actividad deportiva de máximo esfuerzo
cuando la lesión esté completamente curada.
Para finalizar, apoyándonos
en los conceptos previamente expuestos, proponemos un sencillo
cuestionario de evaluación y detección de riesgos
para la salud del deportista, intentando hacer llegar a todas
las personas que rodean al deportista la necesidad de su colaboración,
para conseguir que la actividad deportiva se desarrolle
de forma cada vez más segura .
8. CUESTIONARIO
DE EVALUACION DE RIESGOS EN LA PRÁCTICA DEPORTIVA
1. ¿Conocemos los
aspectos básicos del Deporte y en particular del RUGBY?.
(Educación física de base, destrezas básicas,
Reglamento).
2. ¿Los hábitos
de vida del Deportista se ajustan a las normas fundamentales
de salud? (Tóxicos, descanso, dieta)
3. ¿Son adecuados
la indumentaria, el calzado y el equipamiento individual que
emplea?
4. ¿Utiliza siempre
las protecciones exigidas y/o sugeridas para la práctica
del RUGBY?
5. ¿El entrenamiento
realizado respeta las normas básicas?. (Cargas progresivas,
periodicidad, etc.)
6. ¿Realizamos
siempre un calentamiento y una relajación completa,
incluyendo ejercicios de amplitud articular (elongación)?
7. ¿La actitud
psicológica del deportista frente al entrenamiento
y la competición es la adecuada, evaluamos de alguna
manera esto?
8. ¿Cumplen la
instalaciones deportivas, las premisas básicas de seguridad?
9. ¿Conocemos
los aspectos médicos básicos de la práctica
deportiva? (Nutrición e hidratación, dopping,
etc.).
10. ¿Ha realizado
el Deportista al menos un reconocimiento médico completo
de aptitud para la práctica deportiva?
11. ¿Conocemos
la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz
de las lesiones y de la necesidad de una curación completa
antes de volver a iniciar la práctica deportiva?
Dr.
Alejandro Vilches
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