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LA NECESIDAD
DE UN CHEQUEO FISICO |
No
importa la edad. Todos los que entran a una cancha
de rugby deben visitar al médico para evitar
correr riesgos innecesarios. Aquellos que deciden
"descolgar" los botines son a quienes esta nota más
interesa.
Artículo
extraido de la revista UAR-Noticias, Nº 17
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El
rugby exige de cada jugador una extraordinaria preparación
física. Require velocidad, fuerza, resistencia, contacto
y un equilibrado control de reacciones. Por eso es necesario
que todo deportista, sea de alta competencia o no, se someta
a un examen de salud para la práctica deportiva.
Este estudio tiene una doble
finalidad: por un lado evaluar el grado de capacidad
física, por el otro prevenir de posibles afecciones
desconocidas que presente el examinado y que la practica del
deporte las exacerben.
Es conveniente entonces, previo
a la competencia, consultar a profesionales capaces de dar
un diagnóstico preciso. Los correctos pasos a seguir
consistirán en visitar un médico clínico,
un cardiólogo, un deportólogo, un nutricionista
y un psicólogo.
Aunque para jugar al rugby se
necesite mucho "corazón" este capítulo tratará
de dar una pequeña noción sobre aquellos cuidados
que se deben tener en cuenta para no jugar con él.
La primera pregunta que surge,
en especial después de una larga inactividad, es saber
si se está físicamente apto para la competencia.
La actividad física es
un factor de menor riesgo en la arterioesclerosis (endurecimiento
de las arterias), la clasificación patogénica
de dicho factor es un débil promotor y generador de
enfermedades. La mayoría de los cambios funcionales
y estructurales obtenidos con el entrenamiento induce de manera
transitoria en el organismo, porque desaparecen al dejarlo.
Ligado al carácter de
prevensión, habría que determinar cuáles
son los factores de riesgo para prevenir cualquier complicación
cardiovascular que pueda presentarse.
Los más importantes son;
la edad, el sexo (sobre todo masculino); colesterol y triglicéridos
elevados; hipertensión arterial; tabaquismo; diabetes,
stress, entre otros.
Si todo esto no es atendido ni
controlado serán elementos que favorecerán la
progresión y aumento de una enfermedad coronaria, y
si, se le suma una práctica deportiva, con un entrenamiento
no acorde se podrá estar expuesto a sufrir una grave
indisposición cardiovascular.
Tomar conciencia de la íntima
relación existente entre los parámetros de evaluación
y prevención serían un gran paso en beneficio
del propio deportista. Comenzar por consulta a un profesional
para poseer un estudio detallado de su salud sería
un pequeño aporte individual que el jugador aportaría
a su equipo. Y al rugby.
Todo aquel que ha jugado al rugby
cuando se acerca el momento de "colgar los botines"
comienza a vivir un duelo (que sólo los que lo han
vivido lo entienden). Siempre surge, tarde o temprano, la
invitación a jugar en veteranos. Y cuando eso sucede,
la llama vuelve a encenderse. Es en ese momento, cuando se
toma la decisión de volver a una cancha sin la óptima
preparación que el juego mismo demanda, es que uno
debe preguntarse: ¿estoy listo para sumir este compromiso?.
Algunas de las respuestas están en esta nota.
Todo deportista
debe ser evaluado previo a la competencia y los estudios que
componen ese chequeo son:
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Examen
clínico
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Electrocardiograma
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Ergometría
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Radiografía
de tórax
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Análisis
de laboratorio Completa
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Artículo
extraido de la revista UAR-Noticias, Nº 17
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