| APUNTES
|
|
NATURALEZA
Y DEPORTE |
Cuando
en 1871, fueron codificadas las reglas de juego por
la Rugby Union, algunos dirigentes estaban angustiados
por normalizar la forma y las dimensiones de la pelota.
Tal interés puede explicarse por el hecho que
antiguamente la pelota se fabricaba con una vejiga
de cerdo a la que se llenaba de paja o de heno lo
que le daba, gracias a la naturaleza, aproximadamente
las mismas dimensiones y su clásica forma ovoide.
|
|
Temas
Relacionados
|
| 4
Una cuestión
de pelotas |
| 4
El Museo Gilbert |
| 4
Pelotas y
botines criollos
|
William
Gilbert (1799-1877) fue un zapatero remendón, proveedor
oficial de la Escuela de Rugby. Vivía muy próximo
a la famosa public school donde atendía una pequeña
tienda en el número 5 de la calle St. Mattew de Rugby
en Inglaterra. Fue el primero en fabricar pelotas con cierta
habilidad las que fueron bien consideradas por los aficionados.
Gilbert recorría
las casas de campo buscando los cueros de animales más
apropiados para manufacturar las envolturas. Cortaba el cuero
en cuatro piezas, las cosía y luego las dejaba secar.
Así se fabricaba la envoltura en la que se introducía
una vejiga de cerdo (eso le permitía adquirir la original
forma ovoide) y luego se le insuflaba el aire soplando "a
pulmón" a través de una boquilla de pipa. Para
finalizar, se cerraba el orificio de la envoltura con un cordón
de tiento dando lugar a un balón no del todo redondo
ni del todo puntiagudo que hacían suponer que no había
encontrado su forma definitiva.
He aquí
una posible respuesta que contesta a la pregunta sobre la
forma de la pelota de rugby, un verdadero vínculo entre
naturaleza y cultura.
En 1860, cuando
el químico británico Charles Hanson Greville
Williams descubrió que el caucho natural era un polímero
del monómero isopreno y hacia 1870, el mundo de los
porcinos reveló un gruñido de alivio cuando
el caucho reemplazó a la vejiga. Para esa misma época
Richard Lindon, otro artesano de Rugby, había fabricado
la primer cámara de caucho inflable que se utilizó
en una pelota de rugby. En un primer momento estas pelotas
se revelaron menos resistente que las Gilbert, pero entonces
la invención de Lindon fue mejorada por la firma Mac
Intosh & Co, con gran suceso.
|
|
|
Antiguo
aviso publicitario de las pelotas Peck & Snyder's
Match y Spalding publicado en 1891 (Inglaterra)
|
En 1871 con la
formación de la Rugby Football Union, siguiendo el
ejemplo del football association que lo había hecho
en 1863, comienzan a codificarse las reglas de juego por lo
que algunos dirigentes tratan de normalizar la forma y las
dimensiones de la pelota.
Por oposición,
los jugadores del football association utilizaban la misma
pelota pero más redondeada, casi una esfera perfecta,
para que rodara mejor.
Con el paso del
tiempo comenzaron a diferenciarse aún más los
balones, acentuando la forma oval para el rugby-football y
la redondez cada vez más perfecta para la pelota utilizada
por los equipos de football-association.
En el primer
match internacional con balón oval se disputó
entre Escocia e Inglaterra, el 27 de marzo de 1871 en el campo
de la Academia de Edimburgo (Reaburn Place), Escocia ganó
por un gol y un try contra un try de Inglaterra, jugándose
en dos tiempos de cincuenta minutos y cada conjunto alistó
a 20 jugadores.
GILBERT, la
empresa que dio su nombre a la pelota
|
|
|
Antigua
pelota Gilbert Match con tiento
|
Con el paso del
tiempo la familia Gilbert quedó asociada a la fabricación
de pelotas de rugby. Al fallecer William en 1877, la empresa
familiar fue continuada por su sobrino James (1831-1906).
James Gilbert era muy querido por los antiguos rugbiers y
muy reconocido por su sorprendente capacidad pulmonar para
inflar las pelotas utilizadas en los partidos más importantes.
La empresa familiar
floreció a tal punto que en 1851, decidieron exhibir
sus productos en la Gran Exposición de la Industria
que se realizó en Londres ese año. Allí
presentarom la pelota "Match" y su constructor recibió
una medalla de plata por este artículo expuesto.

Una pelota como
la "Match", es conservada aun en el Museo
Gilbert por los descendientes de William. Era un balón
más grande y menos oval que los actuales. Los alumnos
del colegio de Rugby lo aceptaron entusiasmados y por muchos
años fue la pelota elegida.
Sucesivas modificaciones
acentuaron la forma oval del balón lo que le permitió
mejorar las técnicas de traslado manual y patada a
los postes.
En 1906, a la
muerte de James, su hijo James John (1856-1917) tomó
a su cargo la empresa y con un conocimiento intuitivo del
juego continuó apoyando a los aficionados al juego
del rugby a través de la manufactura de los clásicos
balones.
Finalmente, al
fallecer James John, se hizo presente la cuarta generación
Gilbert involucrada en el negocio. Un nuevo James, el tercero,
se sumó a la compañía. Este James estaba
sirviendo en el ejército en Francia cuando murió
su padre en 1917. Luego de la Primera Guerra Mundial, James
III volvió para colocarse al frente de la empresa siendo
muy meticuloso en todo lo que hacía. Llevaba prolijamente
las cuentas y se encargaba que cada pelota Gilbert mantuviera
su crédito y excelencia. Se encargó mantener
la marca Gilbert a la vanguardia del juego y realizó
un gran esfuerzo para ampliar el área comercial al
exportar sus productos a Nueva Zelanda, Sudáfrica y
Australia. Personalmente verificaba y sellaba cada una de
las pelotas Match para asegurarse que fueran de la más
alta calidad. Continua
>>>
Escribe
Rubén Ayala
Lea
los ARCHIVOS
del CEHR
|